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Se trata de una de las bebidas que más encantan a todo el mundo en todos los países, una bebida básica para millones de cocinas en todo el mundo y de la que se disfrutan miles de millones de tazas cada día. ¿Pero sabías que el té lleva miles de años dándole a la gente un toque refrescante de energía? Ahora vamos a viajar juntos a lo largo de la historia de la bebida favorita de todo el mundo en todos los países. 

LOS INICIOS MÍSTICOS

Los orígenes del té están repletos de mitos e historias. Desde emperadores chinos hasta princesas portuguesas, la historia del té es tan rica como su propio sabor. Las primeras referencias relacionadas con el hecho de beber té se originaron en China, país en el que, según dice la leyenda, un día una hoja de te cayó en agua que se estaba poniendo hervir para el emperador Shen Nung, el cual consideró que el sabor le había resultado muy refrescante. Por aquel entonces no se pudo imaginar que se acababa de inventar la primera taza de té de la historia. 

¿TÉ DE LA TARDE, ALGUIEN?

El té de la tarde fue supuestamente inventado por Anna Russell, la duquesa de Bedford. A la duquesa a menudo le gustaba un refrigerio por la tarde y se daba cuenta de que una comida ligera de Darjeeling, pastel o sándwiches era la taza de té perfecta (¿ves lo que hicimos allí?). Así fue como nació el té de la tarde.

TRÁFICO DEL TÉ

En Gran Bretaña, los altos precios del té dieron lugar al tráfico y consumo ilegal de té. De hecho, durante el siglo XVIII, se introducía de manera ilegal más té que el total que se importaba de manera legal. Únicamente cuando el gobierno redujo los impuestos y nuestro mismísimo Sir Thomas Lipton permitiese que el té fuera accesible para todos, se convertiría en la famosísima bebida que continúa siendo a día de hoy. 

 

LA HISTORIA DEL TÉ

TODO ESTÁ EN LA BOLSITA

De hecho, fue un comerciante de Nueva York, Thomas Sullivan, quien se inventó la bolsita de té por accidente. Sullivan empezó a enviar muestras de sus tés a sus clientes en bolsas de seda y estos simplemente asumieron que se tenían que introducir tanto el té como la bolsita en el recipiente con agua caliente. Dicha fórmula funcionó increíblemente bien y así fue como nació la bolsita de té.

NUESTRO AGRADECIMIENTO DE CORAZÓN

La próxima vez que te tomes una refrescante taza de té Lipton®, asegúrate de brindar por la increíble historia de aquellos que permitieron que el té se convirtiese en algo tan maravilloso como lo que es a día de hoy. ¡Gracias a todos ellos!