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Delicada, ligera y con mucha fragancia, la taza perfecta de té verde elevará tus sentidos, le dará un poco de impulso a tu día a día y te regalará una gran sonrisa. Por ello no es de extrañar que tantas personas la elijan como la bebida perfecta en todo el mundo. 

CÓMO PREPARAR CORRECTAMENTE EL TÉ VERDE
Preparar el té perfecto es realmente fácil, simplemente tienes que hacerlo bien. Sigue estos sencillos pasos para preparar un té verde tan delicioso que querrás servirte otro justo al acabar el primero.

ELIJE CUÁNTAS BOLSITAS DE TÉ AÑADIR
Si solo vas a preparar una taza de té verde, añade una sola bolsita a tu taza o vaso. Si vas a preparar una jarra de té, añade dos o más bolsitas de tu té verde preferido, en función de qué tan fuerte te guste. O simplemente utiliza bolsitas para teteras en caso de que te resulte más sencillo.

UTILIZA AGUA FRESCA
Lo ideal es que utilices agua fresca en vez de agua dura para preparar tu té. Además, elige siempre agua fresca en vez de agua que ya hayas hervido o usado para preparar alguna infusión, ya que en ambos casos el sabor del té será bastante llano. 

Preparar té verde

ASEGÚRATE DE QUE HIERVE BIEN

Asegúrate de que calientas el agua en una tetera o en una olla en la estufa hasta que haya hervido bien. Esta parte es muy importante ya que esas burbujas que aparecen al punto de ebullición reflejan que el carbono está saliendo del agua. Ello consigue disminuir la acidez del agua y permite que tú té consiga un color más claro.
No calientes el agua en el microondas. Perderás toda la plenitud del sabor y la superficie acumulará una especie de espuma (que no se ve bien, la verdad). Después de que el agua haya hervido durante un par de minutos, deja el agua estar un par de minutos hasta que se enfríe ligeramente. A continuación, vierte el agua.

 

VIERTE CON GANAS
Coloca las bolsitas de té en el fondo de la taza o de la tetera y luego vierte el agua caliente encima. Cuando el agua golpee las bolsitas, esto ayudará a que se libere el sabor y el aroma del té rápidamente.

DEJA QUE REPOSE AL GUSTO
Deja el té reposar de uno a dos minutos. Durante este tiempo, surgirá un color claro y verdoso para ofrecerte todo su sabor y aroma. Si quieres obtener un sabor más fuerte y no te importa perder un poquito de aroma, deja que el té repose entre dos y tres minutos. Si quieres disfrutar del sabor más fuerte, déjalo reposar durante tres minutos.
Una vez hayas terminado tu taza con todo este sabor, estarás listo/a para comerte el mundo.