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Si creías que la única manera de disfrutar un té con leche era al estilo británico, entonces te vas a llevar una grata sorpresa. Muchas culturas han adoptado el té con leche y hay una gran cantidad de formas de disfrutarlo. Permitinos contarte las tres más populares.

TÉ LATTE 

Al igual que los cafés lattes, los tés lattes están hechos con leche al vapor. Para lograr un sabor más clásico, utilizá té negro.

Cómo Hacer Un Té Latte 

  1. Añadí una bolsita de té de tu elección a una taza.
  2. Herví el agua, luego vertela sobre la bolsita de té.
  3. Dejá reposar el té por al menos 3 minutos para obtener el sabor más fuerte posible.
  4. Mientras el té está en reposo, calentá media taza de leche, ya sea en el microondas por 45 segundos (las configuraciones varían según el modelo) o en un recipiente hasta que esté hirviendo.
  5. Pasá la leche caliente a un jarro y utilizá un vaporizador de leche para lograr ese efecto espumoso extraesponjoso.
  6. Sacá el infusor o la bolsita de té de tu taza y vertí el té en la leche.
  7. Si querés, añadí una pizca de miel o edulcorante no nutritivo para que sea más dulce.
CÓMO HACER UN TÉ LATTE

 

Té Con Leche Al Estilo Británico

Sesenta y cinco millones de británicos no se pueden estar equivocando, y ellos creen que solo existe una forma de preparar una taza de té ‘correcta’: con leche. Además, no podría ser más fácil. Todo lo que necesitás es una tetera, una taza y disponer de cinco minutos. Luego, sólo seguí estos simples pasos.

  1. Añadí una bolsita de Lipton Daring English Breakfast a tu taza favorita.
  2. Herví agua y vertila sobre la bolsita de té.
  3. Esperá de 2 a 3 minutos hasta que el té se prepare, sin revolver ni exprimir la bolsita de té.
  4. Retirá la bolsita de té y vertí un poco de leche. Nota: la leche debe actuar como potenciador de sabor, de modo que solo necesitás lo suficiente como para agregar cremosidad. Demasiada leche opacará el gusto del té. Juzgalo por el cambio de color cuando agregás la leche y tratá de conseguir un tono bronceado parejo; un marrón apagado significa que podés haber vertido demasiada.
  5. Revolvé con una cuchara para que se incorpore de forma pareja.

 

Para los dos métodos anteriormente descriptos, podés utilizar leche de soja o almendras en vez de leche de vaca.

 

Té Helado Con Leche Endulzada

Rebanadas de limón y hielo en cubos no son las únicas maneras de disfrutar un té helado, claro que no. ¿Alguna vez probaste el té helado con leche dulce? Con su cremosidad láctea indulgente, puede ser la mejor sorpresa en un día caluroso de verano.

  1. Seguí las instrucciones del método británico en los puntos del 1 al 3, excepto que debés usar dos bolsitas de té en lugar de una para intensificar el sabor del té.
  2. Añadí un chorro de leche condensada a gusto. Recordá, la leche condensada es muy calórica por la gran cantidad de azúcar que contiene, así que utilizala con moderación según tu dieta.
  3. Rellená un vaso de ½ a ¾ lleno con hielo en cubitos o picado.
  4. Vertí el té sobre el hielo para rellenar el vaso y disfrutalo inmediatamente.

 

¿Una idea final? Podés rociar con nuez moscada o canela como complemento final en cualquiera de las recetas anteriores y así darle a tu bebida un toque aromático.